Cómo construir flashbacks para tu novela

El flashback
o analepsis trata de recrear una escena del pasado para aportar información
sobre un personaje o sobre una situación actual en un relato. Es un recurso que
se utiliza mucho en narrativa, sobre todo para dar ciertos golpes de efecto a
la trama. Con el flashback alternamos pasado y presente en nuestra novela,
pero… ¿da buen resultado siempre? Por supuesto que no.
Un flashback que no
transmita la información necesaria para entender el desarrollo de la trama, o
que no explique cómo se forjó el carácter de un personaje en concreto,
probablemente lastrará tu obra; habrás malgastado un recurso muy bueno. Por
eso, te enseñamos qué debes hacer para construir
un flashback que funcione bien

1-      Da información precisa

Un
flashback ha de recopilar la información que el lector necesita conocer. Por
ejemplo, ¿es necesario que reveles cosas sobre la niñez del protagonista y que
no estén ligadas, de alguna manera, a su vida como adulto? Suele ocurrir que
muchos autores usan los traumas de la niñez de un personaje para explicar
alguna anomalía en su comportamiento años más tarde. En este caso, está bien
recrear un poco el ambiente que desencadenó ese cambio de conducta, pero no hay
que excederse en lo superfluo, en los detalles que no aportan nada a la
retrospectiva.

-Con este libro puedo viajar al pasado.
¿Más precisa?

2-      Mejor si es breve

Un
flashback demasiado largo puede hacer que el lector pierda el hilo de la trama.
Quizás te convenga usar varios flashback cortos si la historia es demasiado
lineal; alternando pasado y presente, darás
variedad al argumento.

3-      Asegúrate de que la tensión
narrativa no decae

Ten
en cuenta que, al empezar un flashback, la trama se detiene, pero no por ello
ha de hacerlo la tensión narrativa. Es por eso que has de asegurarte de que
este pasaje empiece con algo que realmente enganche al lector. Para
entendernos, es como si le hicieses saltar de un coche en marcha a otro,
de modo que ambos tienen que ir a la misma velocidad para que este no caiga.

-Pues uno hoy está decaidillo, no te creas…

4-      Delimita bien el comienzo y el
fin

Tanto
si decides usar un detonante para introducir un flashback (un olor que trae un
recuerdo al protagonista, una acción que le hace rememorar una experiencia…)
como si cortas de golpe y porrazo tu relato para meter ese flashback con
calzador, es importante que incluyas elementos que dejen bien claro al lector que estás recreando un momento del pasado, como el origen de un suceso o un
cambio de personalidad del protagonista (como decíamos antes). En ningún caso debes
provocar dudas en el lector acerca de cuándo y dónde ocurre la acción. No dejes
que se pregunte «¿pero de qué época me están hablando?, ¿del pasado?, ¿del
presente? ¿Y este personaje… de dónde sale?, ¿a qué etapa de la vida del
protagonista pertenece?».  Cuando juegues con
distintas épocas, defínelas bien.

-Nena, aquí y ahora. Vivamos el momento.
-¡Muy listo es lo que tú eres!

Si necesitas ayuda para publicar, consúltanos clicando aquí sin compromiso.
Los mejores precios del mercado editorial.

5-      Ten cuidado si lo ubicas cerca del
principio

Se
dice que un escritor no ha de hablar del pasado hasta que consiga que el lector
se interese por el presente o por el futuro de los protagonistas. Lo cierto es
que no es muy aconsejable que empieces un flashback relativamente cerca del
comienzo de tu relato, pero no porque se trate de algo totalmente prohibido, sino
porque es complicado que salga bien. Pero si decides arriesgar, adelante. ¡El mundo es de los valientes!

-¡Y de los actores secundarios gorditos!

6-      El «úsalo si no hay más remedio»
es un mito

 Naturalmente,
muchos escritores no estarán de acuerdo, pero lo cierto es que el flashback   es
un gran recurso narrativo, ya que dar saltos en el tiempo permite que tu novela
sea más visual y, además, le aporta un toque de originalidad. ¿Por qué
abstenerte de algo que puede enriquecer tu estilo narrativo?

7-    Crea suspense con él

Dejar la
narración de un pasaje a medias para introducir un flashback puede aumentar el
interés del lector. No solo le estarás dando datos necesarios para comprender
mejor el origen de algunas situaciones, sino que te servirá para dejarle con la
miel en los labios hasta que retomes dicho pasaje.

-¿Te he dejado con la miel en los labios, querida lectora?
Por:  @NLutefisk
Y si te ha gustado suscríbete en #AyudaParaEscritores

* Obligatorio
Dirección e-mail * 

Cómo construir flashbacks para tu novela
5 (100%) 1 vote



Más recursos para escritores