Cómo escribir un relato breve

-Breve el puñetazo que te va a caer el cielo, rubio…
-Imposible. ¡Tú me quieres Bud!
-Qué ladrón eres, ¡amigo!
La
narrativa breve ha de enamorar a primera vista. A diferencia de las novelas,
donde el lector necesita tiempo para identificarse con los personajes y
familiarizarse con las situaciones, el relato corto ha de ser directo, un
«aquí te pillo, aquí te mato». No hay tiempo de flirtear con el lector». El
número de líneas al comienzo, para captar su atención, va a ser mucho menor que en otro tipo de obra,
por eso te damos 10 claves para aprender a construir un relato breve.

 


1- Los periódicos como fuente de
inspiración.

 

 

Fíjate
en los diarios e intenta ir más allá de la visión que te ofrece el periodista. Ponte
en la piel de los protagonistas de la noticia y trata de sentir lo que sintieron
ellos. A partir de ahí inventa, recrea tu propia historia, dale finales
alternativos y elige el que más te cautive.

 

 

2-
Trabaja el estilo

 

 

Ya
sabemos que a veces no se trata de lo que cuentas, sino de cómo lo cuentas. Demuestra
que tienes un abanico de recursos y utilízalos con cabeza. Jugar con los
significados, con los silencios, con las metáforas, con lo implícito, con lo
que no se dice pero se intuye… es vital en este caso. 

-Sugieres que nos falta estilo?
-Uiss

 

 

3- Sácale partido a cada línea

 

 

Un relato
breve ha de ser directo, y si en una novela al uso puedes permitirte dejar
alguna que otra página muerta (de transición, donde no ocurre nada importante),
aquí no puedes dormirte. Una página sin sustancia en un relato breve es difícil
de ocultar. No puedes ocultarla entre el resto de hojas.

 

 

No solo
se trata de dar mucha información en muy poco espacio, sino de dar la
suficiente como para que el lector quiera indagar. Acuérdate del famoso
microrrelato de Augusto Monterroso, aquel de «Cuando despertó, el dinosaurio
aún estaba allí». ¿No te hace te hace plantearte cuestiones?: ¿quién estaba con
el dinosaurio?, ¿dónde despertó? ¿por qué había un dinosaurio?, ¿convivía con
una persona y, además, dormían en el mismo lugar?,  ¿cómo se conocieron?, ¿pero el protagonista es
un ser humano?, ¿en qué época pasó eso?…
Como
ves, un relato breve ha de provocar que el lector descubra la información
implícita que lleva condensada.Tú también debes despertar la curiosidad. ¡Planea bien tu estrategia!

 

Momentos de MÁXIMA CONCENTRACIÓN

 

 

4- No
abuses de las frases hechas.

 

 

Se
supone que has de ser original. No hagas como Sancho Panza, que tenía un refrán o un dicho popular para cada ocasión, incluso cuando no venía al caso. Si te
apoyas mucho en ellos, dará la sensación de que escribes por inercia, sobre
todo porque los ehttp://www.ayudaparaescritores.com/2015/07/la-novela-romantica-tira-los-cliches-a-la-basura-que-ya-estan-revenidos.htmlrrores y las faltas de estilo, en los relatos, se ven como a través
de una lupa. ¿Por qué? Porque hay menos lugar para esconderlos y no pasarán tan
desapercibidos como en una novela. Una gota de aceite pasa desapercibida en el
mar, pero un vaso de agua no.

 

 

5- Reparte
puntos fuertes por toda la historia

 

 

Cada página
necesita un punto de tensión, algo en lo que apoyarse, que le dé calidad de
página. Haz que cada párrafo cuente. Aporta información nueva y descarta lo
predecible.

 

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6-
Brainstorming final

 

 

El brainstorming no solo se hace para definir un argumento. Crea una lluvia de ideas para el final y elige la conclusión
que mejor pueda sorprender al lector.

 

 

 

7- ¿Relatas
o describes?

 

 

Suponiendo
que el fin de tu relato no sea retratar a un personaje (al estilo «hábitos y
vicios de aquel amigo del colegio…», por ejemplo), las descripciones han de ser
rápidas y precisas, a brochazos. No te entretengas en detalles tontos que no
van a ninguna parte. Se supone que has de contar una historia; si describes
demasiado, no vas a dejar espacio para relatar.

 

8- ¿Aquí también es necesario construir un
arco narrativo?

 

 

Muchos
autores sugieren que en los relatos cortos también ha de haber un arco
narrativo, más pequeñito, claro. Francamente, no tiene por qué ser así. ¿Y si
has escrito un relato corto que llama tanto la atención que no necesita esta
estructura? ¿Y si la forma es más atractiva que el fondo, de modo que lo que
realmente cautiva es el «cómo» y no el «qué»?

 

 

El arco
narrativo es necesario en una novela, ya que no es posible mantener la tensión
narrativa al mismo nivel que en un relato breve. En este último, aunque naturalmente
sí has de sorprender y, como decíamos antes, mantener ciertos puntos de tensión
en cada página, va a ser el contenido el que te dicte si necesitas un mini arco
narrativo o no. 

-¿Queréis más tensión? ¡Me arremango!
-¡Abusica!
¿Quién ha dicho eso?
-¡Nadie!

 

 

9 – El leitmotiv
Ha de haber un motivo,
algo por lo que suceda una historia. Debe haber al menos un punto central sobre
el que gire todo el relato, algo que haga que los protagonistas reaccionen,
reflexionen, actúen, recuerden…  De lo
contrario, ¿cómo vas a crear tensión narrativa, por mucho estilo que hayas
puesto en ello o por muy preciso que sea el vocabulario que has utilizado?

 

 

10- Juega
con las emociones fuertes
El relato es el formato ideal para poner a prueba la
capacidad de reacción del lector. Tienes muy poco margen para remover su
conciencia. ¡Aprovéchalo! Desarrolla historias breves e intensas. El relato breve no es una carrera de fondo. No temas poner toda la carne en el asador.
-¿Carne? , ¿has dicho carne?

 

Por:  @NLutefisk
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